lunes, 22 de septiembre de 2008

El árbol

Después de un largo trabajo;
Estaba hincado en el suelo tratando de adornar con hojas de arboles la infancia que aun quedaba, aunque todo esto lo hacia por lo cansado que estaba, si era como hacer dibujos! , incluso cuando tomaba Cada hoja, recordaba la niñez de los amigos que alguna ves yo creo que volveré a ver…
Te podría asegurar que cuando el era pequeño las amistades no le faltaban.
Incluso a todos esos niños se juntaban en el barrio a jugar, es como obvio no? , y aunque nunca mas los ha vuelto a ver, el sabe que si vuelve al lugar ellos lo sentirán volver.
Por eso que cuando llega el otoño los recuerda y se queda mirando puntos fijos en las paredes, por que recuerda las hojas de los arboles caer y recuerda los dibujos que traía el echo del puro quehacer.
El me contaba que cuando recogía las hojas les daba un nombre, eran tan interesantes las mini historias que contaba, que podías estar todo el día escuchando, bueno pero no fue así.
Entonces cuando el ya les tenia un nombre a cada hoja, les hablaba un poco de bien cerquita y le decía cosas, me imagino que el estaba tan maravillado con esto del otoño, que lo único bonito y natural que podía hacer era hablarle a las hojas…
El tenia un cuaderno donde guardaba sus hojas otoñales, entre papeles estaban esas hojas que cuando ya ha pasado su tiempo después de la caída del árbol, comienza a cambiar de color y toman un color mas bien suave y quebradizo.
La cuestión es que siempre, todos los años el tenia la misma rutina…
Pasaron muchos días e incluso uno de esos días el se mudo de lugar, nunca mas pudo volver a ese lugar y poder recoger las hojas que tanto anhelaba , si era como un dulce para un niño, o una pastilla para un bebe, la adicción a recoger hojas era incansable , recuerda que solo en ese tiempo podía hacer esas cosas, el decía que cuando el otoño se iba las hojas ya no tenían el mismo color y la misma textura, y que por eso en otoño recogía las naturales hojas de aquel árbol.
Fue así como el se mudo junto a su familia del lugar…
fue así como el al mudarse de aquel lugar no pudo seguir con sus hojas caídas…
fue así como el al recordar esos tiempos nublados, veía su cuaderno lleno de hojas…
fue así como la infancia se remontaba en su ser, por el solo echo de mirar desde otra ventana...

Hoy el ya es un viejo;
cuando niño tenia los ojos color miel y ver ese color de ojos como brillaba al ver esas hojas entre tanta lluvia, tan fijamente miraba que su sonrisa era aun mas bella.
Los ojos del niño fueron cada vez cerrándose y dejando de ver por completo las estaciones del año, al comienzo el llanto del niño era escuchado por todos en el nuevo lugar, pero después el decidió hacer de su vida junto a un árbol que el vio nacer y le dio agua mas la lluvia y también que lo vio llenarse de hojas verdes cuando las estaciones se acercaban.
Será que cuando tienes anhelos fuertes y gran imaginación puedes recordar los buenos momentos de esos días aquellos.
Cuando la lluvia cae sobre sus ojos el medio abría y medio cerraba pestañeando rápido por las molestias que el viento con lluvia le llevaba.
Aun así con su sonrisa lo decía todo y vuelvo ahora al inicio de mi largo trabajo.
No les diré que es lo que yo hacia siempre hay
ustedes saben que cuando uno no puede ver, es mas fácil sentir
y cuando yo quiera abrir los ojos de nuevo, ustedes estarán allí, viendo como vuelvo a ser el niño que siempre fui.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un Ayer que rompe el límite con el hoy.se mezcla.se confunde.y ese poco de vida pequeña infante que ronda siempre el aire quizas queriendo volver al poder.-es el ello.

Iba a decirte algo a tú.
pero supongo que no kiero cadena de 30 años y un dia...

El arbol me daría miedo..no por enfrentarme,creo por el reconocer.

Anónimo dijo...

La razon y como siempre el sentimiento de un buen escritor creando bellas ironias con tanta logica mas por su simpleza es tan pasada desapercibida cada una de ellas, sin palabras complicadas y con una vision en letras que bien podria ser retratado con alta similud el momento. Naturaleza y cosas aparentes sin sentido esas miradas perdidas que no hacen mas que confesar que vagamos solitarios en nuestro pensar puesto que ahi siempre esta nuestro resguardo y bien podria ser nuestro verdugo todo depende de que tan marchita este el alma .
Hay vida en tus palabras muchacho y cada vez logras mejor la intencion deseada hasta luego.

Anónimo dijo...

"si tienes anhelos fuertes y gran imaginación"es simple y claro que se puede volver a cualquier momento a cualquier instante, por muy lejos que este...
tambien aligual que el piendo que cuando algunas cosas se van, aunque vuelvan ... nunca vuelve a ser lo mismo...